miércoles, 11 de noviembre de 2015

IMPORTANCIA

Una boleta es el comprobante tributario que acredita la venta de un producto o servicio a un consumidor final. Dentro de las características propias de una boleta resaltan que las timbradas en las oficinas del SII mediante cuño seco, sean de honorarios o de ventas, están legalmente autorizadas desde el número inicial hasta el final. Probablemente, en los números intermedios no se distinga el timbre, lo que no quiere decir, bajo ningún punto de vista, que deban anularse.
Cuando una boleta es rayada por error y no ha sido utilizada es pertinente conservar el original y su respectiva copia. Posteriormente, escribir en forma destacada la palabra "anulada". Los talonarios de boletas de compraventa deben guardarse durante 6 años calendarios completos.
No se puede vender exclusivamente con boleta a un comerciante que pide factura, pues el documento que debe emitirse en operaciones que se realicen entre vendedores es la factura de venta, según lo dispone el artículo 53° de la Ley sobre Impuesto a las Ventas y Servicios.
ORIGINAL
La entrega del original de una boleta al cliente por error no está tipificado como algo grave, pero el vendedor deberá mantener en su poder el otro ejemplar del documento y evitar que se transforme en una práctica habitual.
Todos los artículos que sean entregados como muestras u obsequios por parte de una empresa están gravados con IVA, según lo establece el artículo 8°, letra d), de la Ley sobre Impuesto a las Ventas y Servicios. Por lo anterior, estas entregas deben ser documentadas con boletas o facturas e incluir en el valor de la transferencia el impuesto señalado, aunque se trate de una entrega gratuita con fines promocionales.

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